¡Aquello sí que fue un cambio climático!

Reflexión sobre lo que se juega la humanidad con el calentamiento global

xavier_domenechXAVIER DOMÈNECH ¡La de cosas que se aprenden mirando documentales por la tele! Resulta que hace diez mil años, aproximadamente, se produjo un cambio climático espectacular. Sí, ya sé que muchos de ustedes lo sabían, y seguro que yo también lo había estudiado en el instituto, pero el documental fijó mi atención en un detalle: en aquellos tiempos no sólo existían ya los seres humanos, sino que la mutación del clima coincidió con el establecimiento de los sistemas sociales, económicos y culturales que han perdurado hasta nuestros días. Porque, a decir de los investigadores, hace unos diez mil años empezó todo por allá en Mesopotamia.

Aquel episodio no fue otro que el final de la última glaciación. ¿Pueden imaginar un cambio climático más importante? Antes de que se produjera, las actuales llanuras agrarias de Europa eran salvajes e improductivas como la tundra siberiana. El calentamiento planetario no sólo hizo muy agradable la vida en la orilla norte del Mediterráneo, sino que, al fundirse los casquetes polares, elevó el nivel del mar más de cien metros. Grandes extensiones de tierra firme desaparecieron anegadas. Se perdieron animales magníficos, como el mamut y el tigre de dientes de sable. Pero la especie humana no sólo sobrevivió, sino que se expandió y prosperó (si convenimos en llamar prosperidad el camino que hicieron nuestros ancestros desde la caza y la recolección de raíces hasta las actuales formas de vida). 

Si ahora temblamos porque los gases de combustión del petróleo pueden elevar unos metros el nivel del mar, ¿qué nos ocurriría si tuviéramos que vivir en un descalabro como aquél? Al cabo de pocas generaciones el hábitat de miles de millones de personas habría desaparecido bajo el hielo mientras otras tierras emergían del mar o pasaban de desérticas a feraces. Las migraciones serían enormes y traumáticas, el número de los humanos disminuiría y mucho de lo que hoy consideramos indispensable se habría vuelto tan superfluo que ni lo recordaríamos. Pero la humanidad sobreviviría, al igual que la mayoría de las formas de vida animal y vegetal. Y el planeta, naturalmente. 

Tengámoslo claro: el pequeño cambio climático que estamos provocando entre todos no pone en peligro la supervivencia de nuestra especie, ni la biodiversidad ni, por supuesto, el planeta. Por favor, dejemos de decir que el planeta está amenazado, como si el choque de algún asteroide fuera a precipitarlo hacia el Sol. Lo que corre peligro son aquellas comodidades que alimentamos con la combustión del mismo petróleo que las amenaza. Evitar este nivel de cambio climático es una pura cuestión de egoísmo. El día que venga un cambio de los grandes, como una nueva glaciación, ya hablaremos de otra forma.

Fuente: http://www.cambioclimatico.org/aggregator/sources/1