El contrabando en la frontera sur causa la primera víctima

Es de Perogrullo afirmar que la mayor parte del contrabando que ingresa al país se concentra en las ciudades fronterizas.

Una de las formas de combatir esa ilegalidad que mueve millones de dólares que dejan de ingresar a las arcas fiscales es el control, cuyo principal responsable es la Policía con su fuerza disuasiva. ¿Por qué disuasiva? Porque se trata de una función controladora, de vigilancia, que descarta el uso de la fuerza y garantiza la plena vigencia de los fundamentales derechos humanos. El escenario no siempre es el ideal para esa clase de operaciones rutinarias.

En ciertas ocasiones, como en Arenillas, los controles encontraron resistencia y se produjeron incidentes muy lamentables, como la muerte de una menor de edad, personas heridas o asfixiadas por los gases lacrimógenos y un caos generalizado. En esta ocasión una bala perdida alcanzó a una infante mientras observaba los incidentes desde la parte exterior de su vivienda.

De acuerdo con la versión de testigos, la muchedumbre reaccionó y apedreó un vehículo policial. Hubo forcejeos, detenidos, hasta que los incidentes fueron controlados.

Una actitud muy profesional del comando policial a cargo de las acciones fue el compromiso de investigar de dónde salió la bala que mató a la niña. Las sospechas más contundentes señalan que el proyectil salió de un arma policial.

El comandante general de la Policía Nacional, Ramiro Mantilla, se reunió con el alcalde de Arenillas, John Chérrez, para evaluar los daños y establecer las responsabilidades administrativas ocurridas durante los incidentes.

Según las autoridades, en la extensa frontera con Perú existen 14 pasos por donde fluye el contrabando desde ese país. Incluso, en algunos, los contrabandistas han improvisado portones que se abren luego de que el comerciante paga una especie de “peaje”. En los últimos 10 meses las autoridades aduaneras incautaron mercadería valuada en $ 8,7 millones en esa frontera. Según las cifras oficiales, el perjuicio anual al Estado por el contrabando es de $ 2.000 millones. (O)

Tomado de: Diario EL TELÉGRAFO